
Ballenas jorobadas
Junio a octubre
El Pacífico chocoano es un corredor de migración. En los buenos días se ven desde la orilla.



Tres habitaciones al borde del Pacífico. En la comunidad de Termales, Chocó. El tiempo aquí se mueve diferente.
Desayuno incluido durante nuestro especial de lanzamiento · Confirmación inmediata · Pago seguro
Sobre este lugar
Vive en el Aire empezó con dos personas que no tenían motivos obvios para encontrarse, y un tramo de la costa Pacífica sin dónde quedarse bien. Don Paulino ha vivido aquí toda su vida: pescador, lanchero, y una de las primeras personas de esta comunidad en recibir visitantes de afuera. Fernando llegó de otro lado, no se fue, y con el tiempo decidieron construir algo juntos. Lo que existe aquí les pertenece a los dos, y a Termales.
Leer la historia →Temporada de apertura
La temporada de ballenas jorobadas en el Pacífico chocoano va de junio a octubre. Abrimos justo al comienzo, con tarifas de inauguración que no van a durar toda la temporada. Un buen momento para venir por primera vez.
Alojamiento
Una cabaña al borde del Pacífico, con tres habitaciones independientes, cada una con su propio baño.

2 camas dobles · 140 cm · Baño en suite · mármol
La más grande. Dos camas dobles, baño en mármol y luz por dos ventanas al jardín.

Cama doble · 140 cm · Baño en suite
Madera oscura y cálida. Espejo opuesto de la Colibrí, con el baño al otro lado.

Cama doble · 140 cm · Baño en suite
Madera de pino claro y luz natural. Espejo opuesto de la Marimba.

Tres habitaciones más en la posada de Don Paulino. Disponibles pronto.
Se anuncia pronto.

La mesa
Desayuno incluido. Almuerzo y cena disponibles. La cocina trabaja con lo que trae el Pacífico ese día: sin menú fijo, sin carta impresa.
07:30
Desayuno
incluido · especial de lanzamiento
13:00
Almuerzo
plato del día
$45.000 / persona
19:00
Cena
mesa larga, un turno
$45.000 / persona
Mientras estás aquí

Junio a octubre
El Pacífico chocoano es un corredor de migración. En los buenos días se ven desde la orilla.

Todo el año
El Chocó es uno de los bosques más biodiversos del planeta. Caminamos con guías locales que lo conocen bien.

Todo el año
El Pacífico tiene otro carácter. Paulino creció en estas aguas. Él sabe adónde ir.
Cómo llegar
Una avioneta desde Bogotá o Medellín hasta Nuquí. Desde ahí, 35 minutos en lancha hasta la comunidad de Termales. Ahí estamos.
Preguntas frecuentes
En la comunidad de Termales, municipio de Nuquí, Chocó, sobre el Pacífico colombiano. Es una cabaña construida a mano al borde del mar, con tres habitaciones independientes. No hay carretera hasta aquí: se llega volando a Nuquí y siguiendo en lancha, y eso hace que el lugar sea lo que es.
Se vuela en avioneta desde Bogotá o Medellín hasta el aeropuerto de Nuquí, y desde ahí son 35 minutos en lancha rápida hasta Termales. El viaje completo toma entre cuatro y seis horas desde Bogotá. Nosotros coordinamos el transporte desde Nuquí: escríbenos antes de viajar.
Ver la guía completa de cómo llegar →De junio a octubre. El Pacífico chocoano es un corredor de migración de ballenas jorobadas, y en los buenos días se ven desde la orilla. Si quieres verlas de cerca, se organizan salidas en lancha durante la temporada con gente que conoce estas aguas de toda la vida.
Cada habitación tiene baño privado y acceso a la terraza compartida frente al mar, y el desayuno está incluido. El almuerzo y la cena se sirven aparte, con lo que da el Pacífico ese día: pesca fresca, fruta de la selva, mesa larga de un solo turno. Sin menú fijo.
En línea, con confirmación inmediata. El pago se hace a través de Wompi, una pasarela de pago segura que acepta PSE, tarjetas y Nequi. Eliges habitación y fechas en la página de reservas, pagas y listo. Si prefieres resolver dudas antes, escríbenos por WhatsApp.
Sí, la cabaña tiene Wi-Fi satelital (Starlink). Aun así, esto es un rincón remoto del Pacífico: ven con la expectativa de desconectarte un poco. El tiempo aquí se mueve diferente, y esa es buena parte del plan.
El Pacífico chocoano es selva: clima cálido y húmedo, con lluvia posible en cualquier época del año. Trae ropa ligera que seque rápido, un impermeable, repelente, protector solar y calzado que pueda mojarse. Empaca liviano: el último tramo del viaje es en lancha.
Caminatas a la selva con guías locales que la conocen bien —el Chocó es uno de los bosques más biodiversos del planeta— y paseos en lancha por la costa con Paulino, que creció en estas aguas. O nada: café con vista al mar y tiempo sin afán también cuentan como plan.
